Vacunas, antivacunas y storytelling

  • Vacunas, antivacunas y storytelling

 La aparición de varios casos de enfermedades prácticamente erradicadas ha generado un debate publico sobre las vacunas, los antivacunas, y los derechos de ambos grupos.

No opinaré sobre las vacunas en si, ya que creo mi opinión personal es irrelevante: En cuestiones de salud les corresponde a personas expertas pronunciarse.

A pesar de que no comparto su postura, tampoco me parece correcta la condena y crucifixión publica a la que se somete en determinados medios o las redes sociales a los padres que deciden no vacunar a sus hijos. En definitiva, los que lo hacen, creen que hacen lo mejor para sus hijos. La mayoría de ellos se basan en información que han buscado, en muchas ocasiones exhaustivamente.

El problema es que los que no somos profesionales de la salud tomamos nuestras decisiones basándonos muchas veces en  informaciones que recibimos que no son del todo rigurosas.

Pero.. ¿Sabemos cribar estos impactos? ¿Nos afectan todos de la misma manera? Está claro que no. Y esta es la situación que aprovechan los que tienen intereses en muchos movimientos pseudocientíficos.

Los antivacunas han utilizado con maestría la técnica del storytelling para construir un mensaje emocional, dotarlo de credibilidad y acabar convenciendo a una parte de la población que le ha querido escuchar.

Desde el punto de vista del marketing: para quitarse el sombrero: La construcción de la historia que consiga que te identifiques con ella y modifiques tu comportamiento.

¿Cuales son los elementos con los que han jugado en esta historia?

UN CONFLICTO

 EL conflicto es la VIDA, seguramente uno de los conceptos más potentes para generar una buena historia. El título:«La salud de los niños puesta en peligro por la avaricia de unas poderosas corporaciones.»

Lamentablemente este conflicto existe, y tiene nombre y apellidos: Un niño que desgraciadamente ha sufrido un efecto secundario. Esto es una historia real y no podemos trivializarla. Nadie.

El origen de esta trama es cuando el creador de la historia, afirma haber sido víctima de una conspiración global: El conflicto pasa a ser cosa de todos, ya que todos estamos sometidos a este «plan en la sombra»…

LOS PROTAGONISTAS

 Heroe y Villano. Para resolver un conflicto debe existir un malo muy malo y un bueno muy bueno, simplista, pero es así en todas las historias de ficción que triunfan: 007 y el villano, Batman y el Joker…

Evidentemente cuanto mas dispar, más malo es el malo y más desamparado está el bueno, mejor.

Por eso, cómo en este caso, el formar parte de una minoría (los antivacunas) es positivo para el guión. 

El héroe puede pasar a status de Martir si pierde el conflicto, es decir: cuanto mas sufre, mas héroe (¿o no es así en  las series de televisión o el cine?)

Y todavía más importante: La identificación con los protagonistas: la historia para que esté bien construida debe ser creíble y un reflejo en el que puedan verse identificados los espectadores.

Una familia como la suya…

Los actores secundarios: 

Los Supporters…

Las redes sociales han contribuido a que puedan acudir al rescate personajes anónimos o famosos: En este caso concreto que algún famoso como Jim Carrey ha ayudado a amplificar el mensaje, y a construir la historia.

Benefactores:

En teoría, “desinteresadamente”, ayudan a los afectados a resolver el conflicto.

Casualmente, tras este papel están muchos de los que interesados en la difusión de la «conspiración»: Abogados, terapias sin demasiada evidencia científica etc, etc, etc. En muchas ocasiones son el narrador.. ya que son el principal intersado.

El gran problema es que el científico no puede usar estas técnicas para explicar el aporte que sus descubrimientos hacen a la sociedad. Se basa en método, datos, evidencias científicas: ¡Aburridisimo!

Una sociedad ávida de historias es el caldo de cultivo para que la información sin ningún tipo rigor tenga más impacto que la, cómo mínimo, aporta más datos que la presuponen como cierta. La pseudociencia tiene mejores titulares para unos informativos que cada día se parecen más a un reality show que a un «telediario».

Si la información sobre medicamentos está estrictamente regulada ¿No debería estarlo también toda la comunicación de salud?

¿Tu que crees?

imagen ©Iwozhere con licencia cc